Estando la temporada
televisiva en Estados Unidos dando sus últimos coletazos, es hora de
hacer un repaso de cómo se han portado las audiencias este año con
las networks.
Empezamos con el canal
líder en los demográficos, FOX, que ha mantenido el tipo
como ha podido un año más gracias sobre todo a American
Idol. El talent show, a pesar de ir ya por su 11ª edición
y de la evidente erosión en sus audiencias, todavía marca unos
datos más que buenos en primavera.
Este año además, han
probado suerte con un programa similar en otoño, The X Factor,
que no ha ido tan bien como se esperaba pero que ha marcado unos
números decentes. Las audiencias de estos dos realities, junto a
que en total emiten 7 horas menos a la semana en comparación con las
otras majors (no emiten de
22:00 a 23:00, la hora más floja del primetime),
han hecho que a pesar de haber descendido un 8% en su audiencia en la
importante demo de 18 a 49 años, sigan liderando la parrilla un año
más con un 3'2 de rating, aunque la CBS
les pise los talones.
En
cuanto a ficción, que es lo que nos interesa aquí, en la cadena de
Rupert Murdoch no deberían de estar muy contentos este año, ya que
casi todo lo que han estrenado ha sido un fiasco. Sus grandes
apuestas en drama, Alcatraz
y la muy anticipada Terra
Nova han fracasado
estrepitosamente. Estas dos series eran las que más expectativas
levantaban este año en el canal, un año marcado en general
precisamente por estrenar series con mucho nombre antes de Septiembre
y que han pinchado sin remedio.
Siguiendo
con el drama, el pseudo spin-off de
Bones,
The Finder,
también ha caído a los inframundos de los ratings, a pesar de
emitirse inmediatamente después de American
Idol. Casi lo mismo le
ha ocurrido a Touch,
el drama sobrenatural de Kiefer Sutherland, que tras un buen
pre-estreno en Enero con un 3'9 en los demográficos, ha ido
descendiendo hasta caer por debajo de la barrera psicológica del 2,0
y sólo se ha librado de la cancelación por salvar FOX
la cara con respecto a sus estrenos de este año.
A
sus series antiguas no les han ido mejor las cosas. House
ya no era ni la sombra del monstruo que fue años atrás, y han
decidido terminarla este año, y Bones
aguantó en los Lunes sin pena ni gloria, ya en su séptima temporada
y empezando a oír rumores sobre un final que seguramente no tarde
mucho en llegar. La eterna aspirante a la cancelación, Fringe,
sorprendentemente ha burlado un año más a su suerte para conseguir
una anunciada última quinta temporada de 13 episodios, lo que
permitirá para tranquilidad de sus fans que los guionistas puedan
cerrar las tramas y que termine con dignidad, un lujo que últimamente
no está al alcance de cualquiera.
Las
comedias parece que funcionan mejor en el canal, pero tampoco es oro
todo lo que reluce. Su ya mítico Animation
Domination de los
Domingos hace unos números nada destacables la mayoría de las
veces. Sólo The Simpsons
y Family Guy
siguen en buena forma, siendo bastante regulares los resultados de
American Dad
y The Cleveland Show,
a las que en ocasiones les cuesta llegar al 2'0. Bob's
Burgers es igual de
irregular, y casi con total seguridad se ha salvado porque los dos
estrenos de animación de este año, Allen
Gregory y Napoleon
Dynamite no lo han hecho
mejor y han sido canceladas.
Glee
sigue haciendo buenos números aunque ya no es el éxito que fue hace
un par de temporadas, y sigue bajando, mientras que Raising
Hope, I Hate My Teenage Daughter
y la que fue rescatada de la quema del año pasado y recientemente
recancelada Breaking In
han hecho unos números bastante pobres. I
Hate My Teenage Daughter
ni siquiera terminó de emitir su primera temporada, quemará sus últimos casrtuchos en
verano, y Raising Hope
sólo se ha salvado de la cancelación probablemente porque piensan
ampliar en una hora su tiempo dedicado a las comedias en la parrilla
con respecto a este año, y han preferido no arriesgar estrenando
tres nuevas comedias en el mismo día.
Finalmente
New Girl,
la serie protagonizada por Zooey Deschanel, ha sido prácticamente la
única alegría de esta temporada. Una serie que empezó muy fuerte
sobrepasando con creces el 4'0 en el 18-49, y sin embargo últimamente
le ha costado pasar del 2'5, así que veremos si el año que viene se
asienta o se convierte en un éxito pasajero.
¿Qué
nos dice entonces la temporada sobre FOX?
Pues que es un canal que vive de rentas. Llevan 11 temporadas
disfrutando del éxito de American
Idol, aunque ya no
consigue ni la mitad de audiencia que solía, y el que fue en otro
momento la bestia destroza-series que hundía cualquier cosa con
la que le enfrentasen, este año se ha visto sobrepasada por primera
vez por los datos de The
Big Bang Theory. Sin
embargo, por extraño que parezca, en vez
de refrescarse han optado por ocupar muchas más horas de su parrilla
con un programa similar como es The
X Factor, que no sólo no
ha conseguido los números espectaculares que se esperaban, si no que
parece que ha saturado al público y ha afectado mucho a Idol, que ha
perdido mucha más audiencia del supuestamente previsto 5% que año
tras año pierden las networks.
Llevan
un par de temporadas en las que ningún nuevo drama les ha
funcionado, y han ido perdiendo sus grandes bazas del pasado, como
House
o 24,
con lo que me arriesgaría a decir que si no espabilan y encuentran
pronto un nuevo éxito, su posición en el ránking de los canales
bajará tan rápido como lo hagan los ratings de American
Idol. Una situación que
me recuerda un poco a la de la NBC
cuando a mediados de los 2000 pasó de reinar sobre las demás a
convertirse en una triste cuarta clasificada, al ir perdiendo sus
pilares Friends,
Frasier,
Will&Grace
o ER
(Urgencias).

No hay comentarios:
Publicar un comentario