4 jun 2012

¿CÓMO HA TRATADO LA TEMPORADA A LAS NETWORKS? (III) - ABC



Sigo con la que es mi network favorita con diferencia, ABC. ABC llevaba unos años sin levantar cabeza, desde la huelga de guionistas de la temporada 2007/08 que tanto hirió sus shows serializados y soaps como Men in Trees o Ugly Betty, y las novatas de aquel año Pushing Daisies, Dirty Sexy Money, Cashmere Mafia o Eli Stone. Algunas de ellas superaron los upfronts con unos ratings agónicos que sólo les llevaron a morir a la temporada siguiente. Un poco más de mala suerte, junto con alguna que otra mala decisión a la hora de programar y elegir nuevos shows, hizo que el canal que había pasado de un terrible cuarto puesto a principios de la década de 2000, y que resurgió como un tsunami hasta el primer puesto con la revolución de Lost, Desperate Housewives, y Grey's Anatomy en 2004, volviese sólo 3 o 4 años más tarde a acercarse peligrosamente a sus números anteriores.

Los últimos dos años fueron peores todavía, con dos años seguidos en los que del gran número de series estrenadas sólo conseguía sobrevivir un drama en cada temporada, claramente, como suelen destacar en TVbythenumbers, por salvar la cara de no cancelar todo a pesar de sus malos datos. Fue el caso de V en  2010 y de Body of Proof en 2011, mientras que absolutamente todo lo demás en el apartado de drama, sucumbía cada año sin remedio con unos números realmente preocupantes. Sólo la ola de comedias capitaneadas por Modern Family, con The Middle y Cougar Town, habían dado una alegría al canal en años, un canal que pasó de estar en lo más alto con nuevos shows cada año que atraían crítica y público, a casi de repente tener que sobrevivir de las rentas de los números cada vez más flojos de series tan veteranas como Grey's o Desperate Housewives, que seguían siendo a pesar de los años y del evidente desgaste, sus series más vistas.

Pero llegó el relevo, Paul Lee sustituyó a Steve McPherson como presidente del canal, y tras quitarse de encima muchos programas con resultados mediocres, en su primera pilot season completa llenó la parrilla con títulos tan llamativos como Pan Am, Once Upon a Time, Scandal, Good Christian Bitches, o Revenge. Con ellos llegó el cambio y ABC consiguió ese punto de inflexión que tanto necesitaba para evitar seguir cayendo. No ha sido un año espléndido, ni siquiera uno bueno, han vuelto a ser el 4º canal del big four debido a que la NBC ha aprovechado bien el tener la Super Bowl y The Voice, e incluso han caído un 1% con respecto al año pasado, eso sí, una caída por debajo del supuesto 5% que pierde cada año de media la televisión en abierto, si sirve de algo ese consuelo.

Aun con estos datos nada halagüeños, el cambio se ha notado. Yo no entiendo muy bien ese 1% de caída, ya que pasaron de una temporada el año pasado en la que todas sus series nuevas no llegaban a mínimos, a tener éxitos moderados en esta. Lo más probable es que se deba al gran bajón que pegó su buque insignia Dancing With The Stars (el Mira Quién Baile Yankee), que hace años era imbatible los Lunes (todavía el año pasado en ocasiones) y este año ha bajado muchísimo hasta ser a veces la tercera opción de la noche. También probablemente a que sus series veteranas, aunque aguantan el tirón, van bajando cada vez más, como ha sido el caso de Grey's Anatomy, Castle, la cancelada Desperate Housewives y la renovada in extremis Private Practice.

Los estrenos este año han dado por fin varias alegrías al canal. Once Upon a Time ha rivalizado con Person of Interest de CBS por ser el nuevo drama más visto del año, mientras que Revenge ha sido un revulsivo para los Miércoles a las 10:00 pm, una hora anteriormente muerta, donde ha conseguido datos que no se lograban desde que Lost se emitía en ese horario hace ya cuatro años. Dos dramas de éxito en un año son para ABC todo un récord en estos tiempos. Scandal, a pesar de estrenarse casi al final de la temporada de forma muy discreta y de tener sólamente 7 episodios en su primera tanda, se ha mantenido decentemente, y creo que el año que viene, con el empuje del otoño y algo de promoción y el boca a oído, la serie subirá, ya que potencial tiene de sobra.

Otras dos series lo han pasado peor y al final se han despedido por la puerta de atrás. Se trata de Pan Am y GCB (Good Christian Bitches). Estas dos series se presentaban antes de Septiembre como los estrenos más fuertes del año para el canal, y las que se apostaba serían dos de las series del año, la primera con todo el glamour y la estética de la moda por los 60 imitando a Mad Men, y la segunda como una soap sureña estilo Desperate Housewives que aspiraba a ocupar su lugar en la parrilla el año próximo. Ninguna lo ha conseguido, sorprendentemente para mí. Creo que las dos tenían mucho potencial, y probablemente por errores a la hora de situarlas en la parrilla, por falta de promoción o a saber qué otras cosas se me escapan, las dos han tenido unos datos que si bien no son terribles, han estado bastante pobres y les han llevado a la cancelación.

Body of Proof se ha salvado inexplicablemente para sorpresa de todos, como han publicado varios medios. Posiblemente, por la razón de que es una serie producida en casa que se ha vendido muy bien fuera, y que no es cara de producir, lo cual se traduce en ingresos a pesar de su audiencia.

Otra suerte han corrido The River, Missing, y el remake de Charlie's Angels, que no han tenido ninguna oportunidad casi desde el principio. Y no me extraña, ya que eran bastante cutres todas ellas, quizás salvo a excepción un poco The River.

En el apartado de comedias la cosa ha sido similar. Modern Family y The Middle siguen batiendo sus propias marcas y  siendo los reyes de la comedia en el canal. Este año además se han unido Suburgatory, que hace unos números similares a The Middle, y Happy Endings ya de forma más o menos regular, que se estrenó el año pasado como hizo este año Scandal, tarde, mal y arrastro. Las dos han funcionado muy bien. 

Don't Trust the Bitch In Apartement 23 ha sido la Happy Endings de este año. Una serie joven, divertida y muy loca que se ha estrenado tarde pero que ha dejado bastante buen sabor de boca. No se ha portado mal en las audiencias y veremos cómo funciona el año que viene emparejada con Happy Endings, que son muy similares, y si se asientan o no.

Last Man Standing se estrenó los Martes bastante bien, pero ha ido perdiendo fuelle a lo largo del año, sobre todo por un gran error en la programación, como fue emparejarla con series malísimas, como Work It o Man Up, o con una con la que no tenía nada que ver ni compartía público, como Cougar Town, lo que las llevó al final de la temporada a hundirse las dos, dos productos que antes funcionaban a la perfección. Ahí se demuestra el cuidado que hay que tener eligiendo el horario, el emparejamiento, y la competencia a la hora de programar. Por suerte, Last Man Standing, que es una comedia muy tradicional que tiene una audiencia 'vieja', el año que viene irá los Viernes junto con otra comedia similar y también multicámara, Malibu Country. Las dos pegan muy bien, ya que sus protagonistas son dos clásicos de la televisión americana como Tim Allen y Reba McEntire, y los Viernes es el día que menos gente joven ve la televisión. Veremos qué pasa.

Cougar Town tuvo la suerte de ser rescatada por la TBS para el año que viene, ya que posiblemente ABC acabaría cancelándola. Lo cierto es que no la han tratado nada bien, aunque también es verdad que ha pegado un bajón últimamente. Las otras dos comedias, Man Up, y Work It, casi no merece la pena nombrarlas. Han sido dos despropósitos que no entiendo cómo han podido llegar a ver la luz verde, y cómo tales despropósitos, no han durado más que unos pocos capítulos en antena. Lo malo es que el año que viene vienen más sitcoms del estilo. Cómo si no hubiésemos tenido bastante. Parece que a ABC le cuesta aprender de sus errores.

¿Qué nos dice entonces la temporada sobre ABC? Que es un canal que arriesga en sus contenidos, que tanto estrena un procedimental de libro, como un culebrón, o una serie fantástica o de ciencia ficción, y que no tira al humor fácil si no al humor inteligente. Tienen un nicho de audiencia que si bien no es el más amplio (que no lo es para nada), suelen presumir de ser el canal más visto entre la gente más pudiente, la gente con los estudios más altos de entre las cinco networks, y que atrae muy bien a los anunciantes. Vamos, que tienen una imagen de marca muy bien posicionada. Quizás se les puede achacar que se han ido escorando hacia un canal dirigido a la mujer y al contenido soapy (culebronesco). Por ejemplo más del 80% de todas sus series son protagonizadas por mujeres o con contenido mayoritariamente 'femenino', y eso no le ayuda a la hora de labrarse una audiencia entre el público masculino, que ha tenido en Lost o Flashforward unos de sus últimos bastiones en el canal. Y ya quedan ambas un poco lejos.

Ha sido uno de los canales que más fuerte ha apostado por series nuevas y originales en los últimos años, aunque no le haya salido del todo bien. Pero quién innova siempre te puede sorprender en cualquier momento como lo hicieron ellos en 2004. Por lo de pronto, se quedan con 6 series nuevas de este año renovadas, todo un récord, y dos del año anterior. Lo malo es que Paul Lee parece que tuvo la suerte del principiante a la hora de elegir shows el año pasado, porque las series que ha elegido para el año próximo, a excepción de Last Resort, Nashville y 666 Park Avenue tienen bastante mala pinta. Se ha dejado unas cuantas que sonaban muy bien en el tintero, como ya dije en otro post: Americana, Scruples, Gotham, American Judy, The Manzanis y The Smart One. Veremos si tiene buena intuición, o si por el contrario será reemplazado pronto si la temporada resulta ser un fiasco como yo creo que va a ser. Me temo que una vez más, ABC se caracterizará por tomar malas decisiones en programación que hundan los éxitos que puedan conseguir. Esperemos que me equivoque.

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