Pasamos ahora a analizar a la NBC. Este
canal es en mi opinión el canal 'original y americano' por
excelencia. Formada en 1926, fue la primera de las grandes networks,
madre de ABC, y como digo, todo un símbolo de la televisión
americana, con su famoso logotipo del pavo real como elemento más
significativo.
Esta cadena ha tenido épocas de
muchísimo éxito y reconocimiento. Hace ya más o menos dos décadas,
dominaba con facilidad la parrilla por encima de sus competidoras,
congregando en su catálogo las series más míticas que se veían
entre los 80 y 90 y que están en la memoria de todos, sobre todo con
las que eran sus todopoderosas sitcoms: Cheers, Frasier, Seinfeld,
Friends, The Golden Girls, Blossom, o The Bill Cosby Show, (que no
tenían prácticamente rival), pero también con sus dramas de
calidad, como The West Wing o ER, y otros 'clásicos' como Bonanza,
Hill Street Blues, Miami Vice, Baywatch, Star Trek o V.
En los últimos tiempos y sobre todo
desde hace unos 5 años, está pasando por una de las crisis más
devastadoras de su historia, pasando de ser la primerísima cadena, a
ocupar un pésimo cuarto puesto, en el que ni sus dramas, ni sus en
otro tiempo exitosas sitcoms, son capaces de conseguir unos datos
mínimamente decentes. Sus audiencias son prácticamente
insostenibles, y sus series no sobreviven por si mismas, sino porque
todo lo demás les funciona todavía peor. Con el paso de las
temporadas, en vez de ir mejorando o dar síntomas de cambio, siguen
empeorando año a año salvo pequeñas excepciones.
Hay una frase que se ha hecho más o
menos usual en blogs y páginas de noticias sobre audiencias en los
últimos tiempos, que cuando se habla de las posibilidades de
renovación de una serie de NBC, nos resume perfectamente su
situación: 'Esta serie en cualquier otro canal estaría
canceladísima con los datos que hace, pero estando en NBC, tiene
grandes posibilidades de sobrevivir'. Hasta ahí se muestra la agonía
que sufre esta network, en la que su serie con más audiencia estaría
prácticamente cancelada en cualquiera de los otros tres canales
principales.
Los puntos que marcaron esta ola de
fracasos fueron principalmente, los finales de Friends y Frasier en
el 2004, sus pilares básicos, seguidos de los de Will & Grace y
The West Wing en 2006, y el final de ER y el colapso de Heroes en
2009. La cadena no supo encontrar éxitos que sustituyesen a estos
shows, y junto con otras malas decisiones, acabó en una crisis como
nunca había tenido.
Un ejemplo de estas malas decisiones
fue pasar el late-show de Jay Leno al primetime diario, de 22:00 a
23:00. Esto les permitía suprimir cinco horas de ficción a la
semana y ahorrar costes, ya que una serie de ficción resultaba
mucho más cara que un late-show en directo. Esta idea no funcionó.
El público norteamericano es muy conservador, y a diferencia de
otros países, ellos están acostumbrados a que su parrilla no cambie
prácticamente nada a lo largo de los años, pudiendo seguir los
mismos talk shows, lates, concursos o culebrones de medio día sin
cambiar un ápice durante décadas.
Fue un experimento muy arriesgado que
salió muy mal. Sus cinco últimas horas de primetime diario se hundieron,
el público no quería ver un late a esa hora, pero ya se habían deshecho de
esos cinco programas y no tenían con qué cubrir esos huecos, y además,
el sustituto de Jay Leno en su horario antiguo, Conan O'Brien, se
negó públicamente a devolverle su espacio a su anterior
propietario. Esto dio lugar a una batalla mediática que terminó con
O'Brien marchándose enfurecido de la NBC y dejando al canal con una
peor imagen que la que tenía a causa de este enfrentamiento. La
huelga de guionistas un par de años antes había hecho lo suyo también hiriendo a sus
ficciones en la temporada 2007/08 como en los demás canales, pero
todo esto junto hizo que la NBC nunca más fuese capaz de levantar
cabeza.
Como ejemplo de esta crisis, podemos
ver que tanto sus dramas como sus comedias no han conseguido llegar
al 2'00 de media en los demográficos, la barrera psicológica que en
teoría dictamina si un show sobrevive o no. Su drama más visto ha
sido Smash, que empezó muy fuerte con un 3'80 tras The Voice
aprovechando el empuje de la Super Bowl, pero que fue cayendo
paulatinamente hasta el 1'80 en su final, perdiendo 2 puntos enteros
en sólo 15 episodios. El segundo drama más visto del canal, la
veteranísima Law & Order: SVU, se ha mantenido en su 13ª
temporada también alrededor del 1'80/1'90, un resultado bastante pobre
En comedias, la cosa no es diferente.
Su serie más vista, The Office, ha pasado tímidamente del 2'00,
pero ha bajado de forma drástica con respecto al año anterior y se
rumorea que tras la marcha de Steve Carell el año pasado, el próximo
será posiblemente el último. Todas sus demás comedias, tanto
nuevas como antiguas, no han llegado a esta cifra mínima de
audiencia, moviéndose la mayoría entre el 1'30 y el 1'70, un dato
bastante raquítico para mantener los ingresos por publicidad de
primer nivel.
¿Qué nos dice entonces la temporada
sobre NBC? Lamentablemente, que está en un agujero del que le va a
ser muy complicado salir. No es capaz de encontrar ninguna serie que
destaque, ni siquiera este año con la ayuda de la Super Bowl ha
podido. Actualmente vive de los ratings de The Voice, y de los
datos monstruosos que le deja el fútbol todos los domingos todo el Otoño
hasta Enero, de ahí que haya podido empatar por el tercer puesto con
ABC este año. Pero si sus series siguen bajando cada vez más como
ha pasado en los últimos años, en el momento en el que pierda los
derechos del fútbol, y The Voice pierda fuerza, se hundirá tanto,
que como se rumorea, incluso podría dejar de ser viable
enconómicamente.
Yo creo que aparte de todas esas malas
decisiones que se conjuraron junto con algo de mala suerte y casualidades,
el problema de la NBC es que la forma de ver la televisión ha
cambiado mucho en los últimos años, y ellos siguen haciendo más o
menos el mismo tipo de televisión que hace 20 años. Antes, toda la familia se
reunía en el salón cada noche para ver los mismos programas.
Comedias y dramas, todos eran bastante blancos, y para toda la
familia. Actualmente, debido a las posibilidades de la televisión
por cable, de internet, y de que los canales se han ido
especializando poco a poco cada uno en un público más objetivo, la situación
es completamente distinta. Por ejemplo CBS se centra, como dijimos en
otro post, en comedias anticuadas y procedimentales policíacos, que
atraen a un público mayor. ABC se ha centrado en un público
femenino, con soaps, y series de temática más de mujeres. FOX
por su parte cuida mucho a sus telespectadores jóvenes, con talent shows musicales y
comedia, y lo mismo hace la CW, que emite contenido principalmente
para adolescentes y mujeres hasta los 30 años.
NBC sin embargo se ha quedado ahí,
cogiendo un poco de esto y un poco de esto otro, siendo una mezcla de
todas ellas, que no disgusta a nadie pero no entusiasma a ninguno. Así,
en la misma temporada te puedes encontrar una serie high-concept que
bien podría estar en un canal de cable, como Awake, un culebrón como fue The Playboy Club, que bien podría haber estado en ABC o
Lifetime, o un procedimental tan clásico como otro cualquier otro de
la CBS, como Harry's Law.
Mi consejo sería que dejen de tratar de abarcar a toda la audiencia y se buscasen un
público objetivo que no se solape con el de otro canal principal. En
mi opinión, un canal orientado hacia un espectador masculino joven y
de mediana edad, con comedias un poco picantes y políticamente
incorrectas, series high-concept, de ciencia ficción, thrillers
políticos, o con algo de acción. Veremos qué pasa este año.

No hay comentarios:
Publicar un comentario